martes, 11 de octubre de 2016

Papá me ofreció manzanas

Papá vino a verme esta mañana, preguntó porqué lloraba, me ofreció manzanas.
Me dio a tomar algunas de sus pastillas, las que le recetó el doctor para sus penas.
Yo no sé si a mi me sirvan, las penas de mi viejo no son mis mismas penas.
Yo me duelo por dentro por no poder sentirme cerca tuyo como antes.
Me miro al espejo y me duelo, me duelo y me siento podrida como manzana añeja y con pelos. Y ahí sigues intocable. Y papá no entiende por qué lloro tanto, y me ofrece manzanas, y piensa que con pastillas yo puedo sanar.