jueves, 17 de abril de 2014
miércoles, 16 de abril de 2014
Carta a mi hermana
Fuiste la sensación ese día con tu vestido de novia. Podrías pensar que el color marfil combinaba con todo
alrededor, pero yo estaba tan triste. No porque fueras a irte. Pensaba: vas a casarte, y nunca te subiste al techo a tirar
chorritos de saliva. Nunca te escapaste
con algún tipo malo en una fiesta, nunca compraste un porro para fumarlo con
tus amigas. Tampoco hicimos ese viaje a Valparaíso que dijimos que haríamos, sólo para fumar frente al mar, mirar extranjeros y sacarnos fotos estúpidas.
Pensaba que este tipo que te está esperando ahí parado podría ser todo lo que te falta, y que cuando estés completa ya no vas a querer hacer nada loco, porque ya serás adulta y pensarás por dos.
lunes, 14 de abril de 2014
Salmones y rubíes
Alguna vez alguien me preguntó de manera casual si yo era feliz. De manera no tan casual respondí con un sí forzado, dando a entender que ni tanto. El o ella preguntó por qué la duda en mi respuesta, a lo que yo muy probablemente respondí con tres puntos suspensivos y un "es que es eso relativo", entre medio. A veces me acuerdo de esas preguntas que se hacen cuando uno sale de noche. Hoy no necesité que fuera de noche ni que alguien me lo preguntara, lo hice yo. Sin ánimos periodísticos me auto entrevisté cuando iba en la micro. ¿Eres feliz?, ¿Cuánto te importa la felicidad ajena? ¿Realmente lo más importante en tu vida es ser feliz?. Y cuando dí con esa ultima pregunta, dí también con su respuesta. La micro dobló por Irarrázabal hacia Vicuña Mackenna, yo tenía calor y un tipo enfrente me miraba las manos, pero no le puse atención. Pensé instintivamente en que yo no había nacido para ser feliz. Que ese no era el propósito de mi vida, que yo quería vivir pero no así, no de la manera en que se vive cuando sólo se persigue la felicidad.Lo pensé en un minuto en que la canción del mp3 se acabó y empezó la siguiente. Lo pensé como se piensa algo de forma descuidada sin ponerle atención, como cuando uno recuerda un pedazo de canción y no sabe de dónde la sacó, o cuando pasa alguien con el mismo olor de una persona que uno prefirió olvidar. Seguí mirando por la ventana mientras creía haber dado con una revelación importante. Con aires preocupones me bajé de la micro, apurada como siempre porque casi se me pasa el paradero.
miércoles, 2 de abril de 2014
Invierno
Spinetta. Los niños y su inocencia. Los cuentos, cuentos
cortos que con poco digan mucho. Muchos dibujos, sueños extraños, personajes con sus matices. Personajes reales o ficticios. Las
velas encendidas en la noche. Los diarios de vida, los libros nuevos, o viejos,
da lo miso. Las cosas antiguas que fueron de alguien triste. Lápices y varias libretas. El teatro, butacas, el escenario. El amor, pero sólo del bueno, el olor a sopa de tomate, los
cafés pequeños de ciudad con esa galletita que sirven al lado de la taza. Los
cuadros y las pinturas, aunque yo no pinto. Las luces, puñados de luces pequeñas
que parezcan estrellas. Los caleidoscopios, las
servilletas, la ropa sin planchar, los poemas, los libros de Cortázar. La
pena, el llanto, la rabia, el invierno con su lluvia, tus besos, tu risa, y los ríos mucho más que el mar.
Los abrazos que me cuesta dar -nunca supe cómo- y los silencios incómodos. Los bancos de las
plazas. Las conversaciones de las tres de la mañana, las películas donde no se
entiende nada, me encanta cuando no se entiende nada. Los músicos con sus guitarras,
las guirnaldas en las tiendas orientales, las conversaciones de taxi. El sonido
del acordeón, las palomas, tu cara.
Quiero una vida donde exista todo eso.
viernes, 28 de marzo de 2014
jueves, 27 de marzo de 2014
El rap del té
Hoy les contaré lo que me acongoja
se trata de una historia que aun me sonroja.
Fue una verdadera burla a mis sentidos
y eso que yo de todo me río.
pero esa vez si que fue diferente,
ocurrió una noche de frío demente.
Tenía una sed que ya me desvelaba
agua necesité pero ahí no estaba.
bajé a la cocina y la busqué
pero sólo encontré un oscuro té.
Parecía extraño y lo probé
sabía como a añejo yo no sé porqué.
debe ser muy viejo - eso pensé.
porque sabía raro, y casi vomité.
De todos modos me lo tomé,
ya no había remedio pues tenía sed
y hasta hoy me lamento de mi estupidez
de no haber buscado un mejor té
mi té preferido de menta y pimienta
que cuando lo tomas te arde la lengua!
Después de unos días el sabor no se iba
El amargo del té difícil se salía
no pude sacarlo con cloro ni nada
ni jabón ni miel ni leche condensada.
se trata de una historia que aun me sonroja.
Fue una verdadera burla a mis sentidos
y eso que yo de todo me río.
pero esa vez si que fue diferente,
ocurrió una noche de frío demente.
Tenía una sed que ya me desvelaba
agua necesité pero ahí no estaba.
bajé a la cocina y la busqué
pero sólo encontré un oscuro té.
Parecía extraño y lo probé
sabía como a añejo yo no sé porqué.
debe ser muy viejo - eso pensé.
porque sabía raro, y casi vomité.
De todos modos me lo tomé,
ya no había remedio pues tenía sed
y hasta hoy me lamento de mi estupidez
de no haber buscado un mejor té
mi té preferido de menta y pimienta
que cuando lo tomas te arde la lengua!
Después de unos días el sabor no se iba
El amargo del té difícil se salía
no pude sacarlo con cloro ni nada
ni jabón ni miel ni leche condensada.
martes, 18 de marzo de 2014
El portal
Juan pasó ayer a la otra dimensión. Se echó para atrás con la bicicleta y un auto que iba en sentido contrario no lo vio venir. Juan mandó fruta hoy en la mañana. Dice que allá es bonito pero está tan lejos que la fruta llegó podrida. Todos los días el portal se llena de personas distraídas que no miraron bien al cruzar. De la mayoría no se sabe nunca más, no mandan ni siquiera su dirección.
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