martes, 12 de junio de 2018

Metanoticia

Durante esta jornada supimos la triste noticia de dos periodistas que murieron atropelladas por una ambulancia mientras cubrían la noticia de un insólito atropello a dos periodistas por culpa de una ambulancia que iba camino a socorrer a dos periodistas atropelladas por otra ambulancia.

lunes, 28 de mayo de 2018

Verdadera Aguilera

Aguilera siempre será Aguilera, nada la supera. Si la vieran. Anda con lo justo en la cartera, canta en la bañera y a menudo lava sus poleras. Y como si eso poco fuera, no es cuentera ni latera: es certera. A veces, cuando uno menos lo espera, ella cruza flotando la acera y se sincera, como si nadie al rededor la viera. La vez primera que la ví fue en primavera, ella comía empanadas caseras, yo compota de pera. Vaya fiesta en la rivera. Fuera como fuera, y aunque yo no lo supiera, ese día saludóme Aguilera, como si de antes me conociera. (hoy toco madera, ni Dios quisiera que su amistad perdiera).
Fin.

sábado, 3 de marzo de 2018

Detergente urgente

A veces, paso mis penas lavando loza.
hacerlo es como purgar una herida sucia, sarnosa.
"La marihuana no es la mejor consejera" me dijo una vez mi viejo
que sabe mucho del tema
Por experiencia propia yo también lo aprendí
ahora pago mis culpas usando Quix
El detergente que lo limpia todo,
-menos mi boca, mi mente, mi cuerpo-
agito de forma frenética la esponja
ojalá se forme una espuma tan grande que lave todo
Es la higiene
que no tuve durante todo este tiempo
"excesiva higiene tampoco es buena"
me dijo una vez mi mamá
pero esto no es lo mismo, se trata de otra cosa.

jueves, 15 de febrero de 2018

Sin señal


Llegué siguiendo la orilla del río. Bajo un sol de norte que no perdonaba, partí andando a mediodía por un camino de tierra uniforme, angosto, rodeado de rocas. Estaba sola y sin señal, a unos 10 kilómetros de la ciudad más próxima, y tan alto que al llegar se me taparon los oídos. 
Cuando parecía que no habría nada más que cerros, comenzaron a aparecer unasc casitas de adobe y paja. Tras tocas varias veces, de una de las puertas salió una señora gorda y con la piel quemada por el sol que me hizo pasar a su casa. Dentro estaba fresco, y me ofreció sentarme en la silla frente a la ventana y también me regaló una bolsa de naranjas. Allá, en el valle, las naranjas caían del cielo y si no estabas mirando podían noquearte. Difícil no mirar ese cielo celeste, tan lejos del Chile conocido, tan surcado por el viento seco y mineral. Al salir de ahí, después de dos horas conversando, no quería irme. Iba a volver a la nada, no sabía con qué me iba a encontrar después. El suelo estaba tan árido que sólo lo manchaba la sombra de un pimiento. Esperé a que llegaran a buscarme, y nunca más vi a esa señora cuya casa era, por lejos, la más bonita de La Higuerita.

viernes, 9 de febrero de 2018

Días muy raros

Hoy miro al sol y una aureola negra a su alrededor me dice que vendrán días muy raros.

Domingos

Pase lo que pase, lo domingos siempre muero un poco. Son los días más tristes del año.

martes, 6 de febrero de 2018

Los libros

Los únicos que no decepcionan son los libros, esos nunca cambian de parecer. A lo más, si los prestas, van desaparecer.